Las personas que están construyendo el futuro. Itaipú 40 años.

09/06/2014

Hace 40 años comenzaba la historia de la central hidroeléctrica de Itaipú. El 17 de mayo de 1974, brasileños y paraguayos dieron el paso efectivo mediante la constitución de la binacional para iniciar la construcción de la central hidroeléctrica. En las siguientes cuatro décadas, la obra transformó la región Oeste de Paraná y contribuyó con el nuevo perfil económico y más industrializado de Brasil y Paraguay.Actualmente, Itaipú es fundamental para la infraestructura energética, para la integración y para el desarrollo de los dos países. Actualmente, Itaipú es fundamental para la infraestructura energética, para la integración y para el desarrollo de los dos países. 

La participación de Alstom fue fundamental en el proyecto, suministrando 10 de las 20 unidades generadoras de la hidroeléctrica, cada una con 700MW de capacidad.

Hasta ahora conservamos en nuestra empresa a los profesionales que trabajaron en este proyecto y construyeron una historia de éxito con nosotros.A seguir la entrevista con Januário Dolores, Director de Hydro en América Latina y que trabajó en el proyecto de la central hidroeléctrica desde fines de la década de 70.


• ¿Cuál fue su participación en el proyecto de la central hidroeléctrica de Itaipú y en qué período?

Trabajé para Itaipú cuando era operador de máquina a fines de los años 70 y en el inicio de los años 80. Aún recuerdo de algunas piezas que fabriqué o ayudé a fabricar. A fines de los años 70 trabajaba como tornero mecánico en un torno pequeño y fabricaba componentes para los generadores. Posteriormente durante toda la década del 80 desempeñé otras funciones diferentes en la fábrica, pero la mayor parte del tiempo fue para el Proyecto Itaipú. Para nosotros en la época era algo muy interesante porque para Itaipú todo era superlativo. O era muy grande o era en cantidades inmensas y había mucho trabajo.

• ¿Qué significa para usted haber trabajado en un proyecto tan relevante para Alstom y para el mercado hidroeléctrico? 

Itaipú era un proyecto con gran visibilidad. Era el más grande y más importante proyecto de Brasil y era utilizado por el gobierno para reforzar el orgullo nacional. Obviamente que para mí, el hecho de participar de alguna forma en ese proyecto, era motivo de orgullo y también de curiosidad, porque la comunicación era mucho más difícil y no teníamos tantas informaciones disponibles. Era más importante por la abundancia de trabajo y por la posibilidad de aumentar la renta, ya que en función de la grandeza, podíamos y éramos solicitados a hacer muchas horas extras y eso era excepcional para nosotros en la fábrica.

Posteriormente tuve muchas oportunidades de ir a Itaipú y fue ahí que entendí, que yo había formado parte de algo tan grandioso e histórico. Cada vez que veo una imagen de Itaipú, repito la misma frase, sea para alguien que esté conmigo o para mí mismo: Yo trabajé varios años de mi vida en esta obra. Aunque no sean visibles, ahí dentro hay centenas, probablemente miles de componentes que hice durante mi trabajo en el proyecto. 

• ¿Qué cambió en su carrera y en Alstom desde el período en que trabajó en el proyecto?

Desde aquella época cambiaron muchas cosas en mi vida y en mi carrera. Me fui convirtiendo en un mejor Ser Humano y consecuentemente en mejor profesional, hecho que me proporcionó lograr una decena de diferentes funciones y me permitió ser una persona más preparada para la vida.

El proyecto Itaipú me proporcionó un aprendizaje que siempre llevé conmigo y que indudablemente fue determinante para lograr esta carrera. Aquellas cantidades inmensas me forzaba a imaginar todos los días, cómo hacer un mejor y más rápido trabajo y este comportamiento se arraigó de tal forma, que se convirtió en un valor para mí, tratar de mejorar incesantemente todas las cosas que hago todos los días.

Alstom también cambió mucho desde Itaipú. Las dificultades presentadas en el post-Itaipú fueron inmensas. La falta de proyectos generó la necesidad de adaptación, no sólo para nosotros, como para toda nuestra cadena productiva y estas dificultades nos obligaron a desarrollar nuevas formas de trabajar, con mucho menos recursos. Nuestro mercado también cambió bastante, ya que trabajábamos exclusivamente para clientes públicos y ahora nuestros clientes son en la mayoría privados. Esto estimuló la competición y nos obliga continuamente a trabajar para encontrar competitividad, con una velocidad muy alta. En estos casi 40 años intensificamos el uso de la informática en la empresa, que fue fundamental para incrementar la productividad. Otro factor sumamente importante fue la evolución del estilo de liderazgo, con bastante comunicación y mucho más compromiso de las personas.   

• ¿Cuáles fueron los principales avances en tecnología desde la realización de este proyecto?

Itaipú fue un proyecto de vanguardia en términos de tecnología. Se realizaron grandes inversiones en investigación y desarrollo para generar tecnología y así construir la central hidroeléctrica y fabricar equipos. Desde esa época no tuvimos grandes avances considerados fundamentales en Generadores y Turbinas en lo que respecta a tecnología. Conseguimos avances en materiales, principalmente en materiales aislantes. También el uso de materiales ambientalmente correctos. Se generó una evolución paulatina en la eficiencia de turbinas ya que este es un proceso continuo de desarrollo.

Donde tuvimos un gran avance es en el campo de los sistemas de mando, control y protección de la central hidroeléctrica. Con la evolución de la informática tenemos ahora productos más modernos, menores y más eficientes. Aunque los equipos instalados en aquella central hidroeléctrica hayan sido de total vanguardia, no se puede comparar a lo que existe ahora, porque la velocidad de la evolución en este campo fue muy grande.

En términos de industrialización también hubo mucho cambio. Todos los componentes de Itaipú eran medidos y controlados 100%. Fue una era de total control de la calidad de los productos y esto fue cambiando forzosamente en el post-Itaipú, debido a la necesidad de reducir los costos y por este motivo, fuimos migrando para un sistema de control de los procesos y autocontrol de calidad por los operadores, concomitantemente con la explosión de implementación de los sistemas de calidad basados en la ISO 9000, que ocurrió en los años 90. 

En mi opinión, hubo un importante cambio en el post-Itaipú, es que aquella etapa no exigía tanto con relación a costo y plazo. El presupuesto era generoso, con consecuente excelente margen de ganancia y el plazo también era mucho mayor que los que practicamos actualmente. En función de las reducciones de plazo y reducciones de precio, fue necesario un gran desarrollo en los procesos fabriles, organización, inversiones, metodología y sustancialmente, personas más conscientes y comprometidas.

Januário Dolores

Testimonio - Mauro Uemori